Expresamos ante la comunidad nacional e internacional nuestro profundo rechazo a las amenazas que llegaron esta semana por medio de un panfleto amenazante.


Una vez más se demuestra la intención de algunos sectores oscuros por perjudicar al movimiento social y a las organizaciones de derechos humanos.


En el panfleto que supuestamente es firmado por el bloque capital de las águilas negras, se mencionan y amenazan a reconocidos medios de comunicación, pero principalmente se declaran como objetivos militares a más de 100 integrantes de organizaciones sociales y de derechos, miembros de la alcaldía de Bogotá y otras personas que tienen relación con las mesas locales de paz.


No es la primera vez que los enemigos de la paz quieren intimidar al movimiento social. Queremos llamar la atención a las autoridades nacionales; defensoría del pueblo, presidencia de la república, Fiscalía general de la nación y demás organismos de control y vigilancia, para que se investigue el origen de estas amenazas y de las muchas que este año se han presentado. Nuevamente se criminaliza la protesta social y el pensamiento crítico. Es necesario que el Estado blinde de garantías a las mesas de paz, ya que es a través de ellas como se socializarán los acuerdos de La Habana y se crearán programas pedagógicos para la construcción de la paz.

 

Como organización no gubernamental, dedicada a la defensa de los derechos humanos, no admitimos este tipo de amenaza y seguiremos denunciando y trabajando por los derechos de nuestros campesinos y nuestras redes de organizaciones hermanas. Y vamos a respaldar a los afectados y hacer seguimiento de las constantes amenas y falta de garantías para el movimiento social.
Este tipo de acciones limitan la construcción de esa paz legítima y urgente por la que clama Colombia.


Vamos por la paz