MINDEFENSA DESATA LA GUERRA CONTRA EL MOVIMIENTO SOCIAL

Las organizaciones abajo firmantes, convocantes del XII Foro Nacional por los Derechos Humanos: Defender la Vida – Construir la paz,  nos manifestamos sorprendidos con las palabras que el Ministro de Defensa Guillermo Botero, dirigió al Congreso de Confecámaras  en que afirmó que grupos armados organizados  vinculados al narcotráfico, junto a mafias internacionales, financian la protesta social.

A esta apreciación irresponsable y amenazante se agrega la hecha hace unas semanas proponiendo que “la protesta social debe ser regulada”.

En momentos que el país y la comunidad internacional se encuentran escandalizados con los asesinatos sistemáticos y selectivos de líderes sociales y exmiembros de las FARC-EP, en áreas fuertemente militarizadas, una afirmación de esta naturaleza lanza a los sicarios contra la inconformidad social. De hecho queda en el ambiente la pregunta sobre la relación entre el modo sanguinario de pensar del ministro y los asesinatos de líderes sociales.

Recordamos que durante su gobierno, el Presidente Uribe afirmó en varios ocasiones que los defensores de derechos humanos y los sindicalistas eran terroristas, luego sobrevinieron cientos de asesinatos contra líderes sociales y también los llamados “falsos positivos”.

El país observa preocupado, como poco a poco, los signos del nuevo gobierno nos retroceden a la noche oscura de la seguridad democrática que presidió Uribe Vélez. Hay una reactivación del fenómeno paramilitar en alianza con ciertas brigadas y batallones del ejército; aparecen de nuevo las masacres y los desplazamientos; los asesinatos de líderes sociales adquieren nuevas dimensiones ante el silencio cómplice de la fiscalía; y como si fuera poco, ahora llegan los anuncios de una nueva guerra sucia del gobierno contra el movimiento social y la oposición.

En cualquier sociedad democrática, la protesta popular es un derecho fundamental, sólo en las dictaduras “se regula” la movilización social hasta llevarla a la prohibición.  Una mentalidad fascista puede pretender limitar un ánimo inconforme frente a las arbitrariedades de una tiranía.

El Ministro Botero viene de los gremios económicos, muchos de los cuales tienen procesos abiertos por financiar grupos paramilitares, procesos que el fiscal Martínez Neira tiene congelados; el país se resiste a un segundo capítulo de la “seguridad democrática” que como todos sabemos se convirtió en un Gobierno al margen de la ley. De seguir así las cosas avanzamos muy rápido a una dictadura civil.

  

JUNTA DIRECTIVA NACIONAL

Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos – CPDH

 


Vamos por la paz